12 junio 2006

Un cacho de cultura... continuación de "Tacto"

Acá tienen el pequeño artículo que me fue evocado por la situación del post anterior. Vale la pena leerlo es lindo e inteligente.

"Tacto" por Michel Tournier

Mi primer amor se lastimó entre los barrotes de una jaula. Yo tenía seis años. Y amaba con doliente pasión a la pantera negra del Jardín des Plantes. En vano supliqué. Nadie quiso atar al espléndido animal para que pudiese acariciarlo, e incluso recostarme entre sus patas, con mi nariz hundida en su pelo de ébano. Mucho después, me acordé de aquella decepción leyendo El libro de la selva, de Rudyard Kipling. Mowgli, agazapándose desnudo entre los pelos de Bagheera, hizo gemir en mí aquella vieja nostalgia.
¡No toques! La odiosa conminación que resuena cien veces en los oídos del niño le convierte en un ciego, en un perro sin olfato, que vaga tristemente en un mundo donde todo está encerrado en vitrinas. Las compensaciones que se le ofrecen son escasas y escuálidas. Todavía, el bebé puede amasar a manos llenas el seno del que mama. Más tarde, encaramado en los brazos de papá, no carece de la papá, no carece de la posibilidad de hundir sus deditos en su boca. Pero después ya no queda sino la plastilina, el flan de arena, y en los mejores momentos a orillas del mar ese limo líquido donde chapotea el pie desnudo, salpicando en divertidos aros entre los dedos de los pies.
Nuestra higiénica y puritana sociedad se muestra cada vez menos favorable al conocimiento de las satisfacciones táctiles. Tocar con los ojos. El absurdo consuelo que rompía nuestros impulsos infantiles se ha vuelto un imperativo universal y tiránico. Los lugares de contactos eróticos están prohibidos o infestados de vigilancia. Y a la vez se desarrolla una galopante inflación de imágenes. La revista, la película, la televisión atiborran al ojo y reducen al resto del hombre a nada. El hombre de hoy se pasea manco y con bozal entre un palacio de espejismos.
A veces, sin embargo, un adoquín vuela contra un escaparate, y un cuerpo joven se arroja sobre los frutos prohibidos...

14 comentarios:

Marco Pollock dijo...

YO creo que es un buen artículo pero que quedó un poco viejo... Gracias a este asunto de la Internet y de las imágenes que en ella circulan. Aunque el estímulo es (en su mayor parte) visual, conozco muchos que lo usan como partida para tocar cosas y disfrutar del tacto.

¿Dónde está el tacto de este comentario? En no decir qué toca la gente.

MP

Anónimo dijo...

Y... ¿Qué pachó?

Unknown dijo...

yo puedo decir que dentro de poco voy a mostrarles que toca la gente y que el tacto pasa por terceros.

Una mano magica japonesa? no, pero cerca..

pronto les voy a contar sobre handy...la mano amiga que te hace una manoleta por una caricia..

VAmos Mis ponjis! son lo mas!
jajajaja..
saludos
ex ex miau
BONDO the ROBOTO G

Anónimo dijo...

Sí, me saqué un blog de pura envidia, si tiene ´
el, por qué no tengo yo???? DALE, ANALIZAME!! je saludosssss... Gus.

Anónimo dijo...

de chico, por no tocar con los ojos, siempre rompía algo en la casa de mi tía...... un despertador, o un juguete, o el as de bastos. O un juego de café completo.......

Anónimo dijo...

Sépalo, Licenciado: el tocar con los ojos nos protege de cosas peores, protege las cabelleras infantiles de las manos de papá y mamá. Y otra cosa: sepa que soy Gus, me acabo de dar cuenta que no va a tener manera de que sepa quién soy.

Darío dijo...

Pero cómo no voy a saber de quíen se trata? ¿Cuantos Gustavos petizos pensás que conozco? :-)

Bueno, le doy la bienvenida al universo blogero.
Suerte con su blog!!

Unknown dijo...

yo tambien le doy la bienvenida, lastima que no se le puede decir nada en su blog...pero bue...
hola!

saludos
ex ex miau

Pimpinela dijo...

Despues de trabajar en un lugar dedicado a darle placer a norteamericanos por SMS, debo decir que se está perdiendo el tacto...por lo menos el tanteo de la piel ajena. Muchos ciudadanos de EEUU se beneficiaron de mi elocuencia por celular, nunca me afectó, yo sigo creyendo en el toqueteo en vivo y en directo. Por suerte ya nadie me dice se mira y no se toca.

Pimpinela dijo...

Y gracias a dios tengo la edad suficiente para decirme a mi misma: "eso no se toca, es caca eso"
PD: Etre dieu, bienvenido, nunca instale el Shinystat (consejo de bloggera).

Pimpinela dijo...

Etre Dieu estoy de lo más indignada, quise publicar en su blog pero me dice que no soy del equipo...¿¿De qué equipo??, malísimo, la verdad, malísimo.
Anyway, le mando mi comment vía "nada inteligente" si al señor Darío no le molesta.

Ventajas de ser Frodo: Puertas redondas, 7 comidas al día, mucha cerveza del Poney Pisador, relaciones pseudo homosexuales con otro Hobbit que sabe cocinar muy bien y que está dispuesto a todo por uno, salvar el mundo tal y como lo conocemos (bueno, como lo conocen...)
Desventajas: definitivamente los pelos.
Nuevamente bienvenido mediano a este universo tan mentiroso, divertido y extraño como el de verdad.

Unknown dijo...

a mi me paso lo mismo, por eso tambien adhiero a la lady M!

aunque no se ese fetiche de hobbit...la verdad....no se....

eso si, al tacto un pie de hobbit....es algo fuera de este mundo.

saludos
ex ex miau

Darío dijo...

Lady M: Sus comentarios no molestan

Darío dijo...

De nuevo a Lady M: ¿qué es eso de "Y gracias a dios tengo la edad suficiente para decirme a mi misma: eso no se toca, es caca eso"?
¿Escribí tanto al pedo? Justamente estoy haciendo una apología de meter el dedo en la caca... el gusto de tocar, agarrar, manosear!! Y bancarse lo que venga...